Avanza el caminante por una pista de tierra rodeada de olivos y tierras de labor. Un camino como otro cualquiera de la monótona Castilla. Aunque ha oido hablar de un sitio especial, piensa que la cosa no va a ser para tanto, que en estas áridas tierras es dificil encontrar algo que merezca la pena.

El conjunto forma un paisaje de una belleza extraña, curiosa, inesperada y como fuera de lugar. Hay un mirador con una leve barandilla y asomarse al precipicio da una gran sensación de vértigo, quizá por lo grandioso y lo solitario del entorno.

Hay quien compara el paisaje con el Gran Cañón del Colorado, con los desiertos de Siria o con las montañas que rodean al Mar Muerto. Poco tiene que desmerecer este poco conocido Monumento Natural, que ha crecido en belleza con el embalse.
Gran cantidad de aves sobrevuelan la zona: Cigüeñas, ánades, patos, garzas, martinetes, cormoranes,
halcones peregrinos, águilas imperiales, águilas perdiceras, aguiluchos laguneros o incluso el gran buitre negro.
Un sitio fantástico para los aficionados a la fotografía, especialmente al atardecer, cuando los barrancos adquieren un tono rojizo aún más acentuado.

Una curiosidad... un gran anuncio de Coca-Cola Light grabado en el lugar. Las Barrancas aparecen al final, con todo su esplendor.
Un lugar precioso, como todo el entorno del Pantano de Castrejon, donde dicen que hay varias necropolis bajo las aguas.
ResponderEliminarMuy bueno: ya mismo salgo para allá.
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