Cita obligada para senderistas y amantes de la naturaleza, el Parque Nacional de Monfragüe es tambien escenario de un montón de historias y leyendas de todo tipo.

Se cuenta que cuando se hicieron los estudios para su construcción,
vieron que saldría muy cara la traída de la piedra, y así se lo
comunicaron al cardenal el cual estaba en Roma, enterado éste les
contestó que si no la llevaban desde estas canteras las mandaría el
desde Roma, ante lo cual empezaron a sacarlas.
Otra historia cuenta
que cuando fue el cardenal a ver el emplazamiento donde se pensaba
realizar el puente, el arquitecto, temeroso de que no tuviese el
cardenal tanto dinero como valía hacerlo, empezó a poner pegas y
dificultades para su construcción, ante lo cual, cuentan que el
cardenal sacó sus manos de los bolsillos llenas de onzas de oro y empezó
a lanzarlas al río diciendo cada vez que tiraba una ”Aquí podía ir una
pilastra, aquí podía ir otra, allí otra, etc..” Ante esto el arquitecto
se arrodilló y besándole las manos le pidió perdón por su desconfianza.

Tras la Guerra de la Independencia se colocaron unos palos entre los pilares del puente y se clavaron unas
tablas encima de estos palos con lo cual se podía atravesar el río con
un gran peligro para el que lo intentaba. De ese tiempo procede la siguiente leyenda:

La construcción del Puente supuso que se concentrara el tránsito de viajeros, mercancías y ganados en ese punto, lo que atrajo durante siglos abundantes bandidos y bandoleros que se refugiaban en las apartadas y agrestes sierras de Monfragüe. Los asaltos de los temibles bandidos llevaron incluso a que se abandonase algún poblado, como el de La Corchuela, cerca de Torrejón el Rubio.
Yo soy la cabra cabracha
yo soy la cabra cabreja,
que voy buscando muchachas
pa comerle las orejas
En realidad este ser se asemeja mucho a una misteriosa criatura mitológica de las Hurdes y sur de Salamanca, con cuerpo de macho cabrío, voz humana cavernosa y rostro humano (aunque deforme), provisto de cuernos, de complexión corpulenta y que camina de forma bípeda: El macho lanú o lanú a secas.
Cerca del Puente del Cardenal se encuentra la Fuente del Francés un fresco paraje, construido en homenaje a Alain Maurice Jonsson, un joven mártir del ecologismo, ahogado allí mismo en 1979 al intentar salvar a un halcón caido al río.
